13 de Jun, 2015

Un jardín lleno de sabor en su plato

Desde hace unos años, las flores dejaron de ser parte de la decoración en algunos restaurantes de cocina gourmet y ahora son ingredientes de las recetas y se utilizan para decorar platillos.

En Santa Bárbara de Heredia, existe un vivero que se dedica al cultivo de estas. El Arca de las Hierbas, es el nombre que lleva el lugar donde, además de cultivarse estas flores, se pueden encontrar otro tipo de plantas comestibles.

La visión del dueño de el Arca de las Hierbas, Tommy Thomas, lo llevó a iniciar con la siembra de las flores comestibles hace 10 años. El principio fue difícil, pues en el país no había semillas y su importación era complicada, sobre todo por los permisos que exigen las autoridades locales, pero tras este tiempo, hoy tiene algunas de las variedades que más se utilizan en la cocina, como la vaina de reloj, que tiene un intenso azul; la caléndula y la capuchina, de pétalos amarillos o naranjas; la lavanda y la salvia piña.

La vaina reloj va muy bien trucha y atún fresco, el tenue picante de la capuchina combina a la perfección con pescado y pastas, la lavanda es perfecta para usarla en recetas preparadas con aves y cordero y el dulce sabor a piña de la salvia piña se puede utilizar en un plato de ravioli o carne de cerdo.

Con estas también se pueden preparar bebidas, mermeladas, sopas, almíbares, aceites, vinagres aromatizados y otras preparaciones.


Actualmente, por ser un mercado pequeño, proveedores se encargan de colocarlas en hoteles, sin embargo, la mayor parte de la producción se destina a los cruceros que llegan al país entre noviembre y abril.