20 de Jun, 2016

Un cultivo en pleno mar

Punta Cuchillo en Paquera, es el lugar donde desde hace 12 años se cultivan ostras en nuestro país, exactamente las Crassostrea gigas, conocidas como ostras japonesas o del Pacífico.

Ostras Frescas de la Granja Ostrícola Punta Cuchillo, es el nombre del proyecto familiar pionero en Costa Rica y en el resto de la región. Es apoyado por el Laboratorio de Cultivo y Reproducción de Moluscos de la Estación de Biología Marina de la Universidad Nacional (UNA), con sede en Puntarenas centro.

Y es justamente en el laboratorio donde inicia el proceso con la reproducción de las semillas de ostras. Una vez que en la granja se reciben, se coloca cierta cantidad en unas bolsas de sarán (nailon) fabricadas por ellos mismos, las cuales tienen perforaciones muy finas para que no se salgan.

Cada bolsita se coloca en una “linterna” que también se fabrica en el lugar. Estas corresponden a sarán con huecos más grandes y de 4 divisiones, por lo que caben 4 bolsas con las ostras bebés, y así están listas para llevarse a la huerta a unos 30 metros mar adentro, donde se  suspenden en líneas a una profundidad de 5 a 8 metros.

A partir de este momento inicia el crecimiento de las ostras y 8 meses después, cuando ya han alcanzado más de 70 milímetros de longitud, están listas para sacarlas al mercado.

Para el traslado de estos moluscos se necesitan varios cuidados, pues deben llegar vivas a sus destinos. Antes de enviarlas se pasan por un proceso de lavado con un equipo especial para depurarlas, esto para que al momento de consumirlas estén libres de cualquier organismo extraño. Una vez depuradas, se colocan en una hielera a la que antes se le ha colocado un gel especial, luego una toalla húmeda y sobre estas, las ostras.

De momento las ostras se sirven en exclusivos restaurantes, pero ya se empiezan a vender en otros lugares como la feria verde de Aranjuez.