22 de Ene, 2018

Los productos orgánicos: más ricos, coloridos y saludables

De acuerdo con la doctora en Nutrición, Melania Coto Brenes, los productos orgánicos tienen muchas bondades, pues la línea de producción —que va desde los cuidados de los suelos, la siembra y los abonos hasta el uso de agua potable, la cosecha y el transporte— no son contaminados.

Además, si de pronto surgen plagas, agrega esta experta en nutrición, se utilizan productos naturales para atacarlas, por lo que al final, o más bien a la hora de la cosecha, los productos no tienen residuos químicos como los productos convencionales. Otra de las grandes ventajas es que el sabor es mejor, el color es más intenso y el crecimiento y la maduración no son manipulados. Perfectamente los consumidores pueden hacer la prueba para convencerse. Basta tomar un repollo orgánico y otro cultivado en forma artesanal. El sabor del primero es más dulce y la textura, más suave. El otro es todo lo contrario.

En cuanto a estudios internacionales, la Universidad de Stanford (Estados Unidos) realizó investigaciones para demostrar o aclarar que los productos orgánicos son más saludables. Se concluyó que los alimentos orgánicos están menos contaminados con productos químicos agrícolas. Además, que tienen niveles más elevados de antioxidantes. Por ejemplo, las frutas y los vegetales orgánicos pueden contener de 18 a 69 por ciento más de antioxidantes que las variedades cultivadas convencionalmente.

Como se ha demostrado, muchos de estos compuestos han sido previamente vinculados a un menor riesgo de enfermedades crónicas, como las cardiovasculares y las enfermedades
neurodegenerativas y algunos tipos de cáncer, en la intervención alimentaria y estudios epidemiológicos. Los antioxidantes son una parte muy importante de una salud óptima, ya que pueden controlar la rapidez del envejecimiento al combatir los radicales libres. Así que el hecho de que los alimentos orgánicos contengan niveles mucho más altos de antioxidantes avala la postura de que son mejores.

Vale la pena cuidar de nuestra salud y ojalá podamos, cuando el bolsillo lo permita, darnos un chineo al adquirir productos orgánicos; además de apoyar a los agricultores nacionales.