23 de Nov, 2015

Los cases gigantes

Cerca del Parque Nacional de Guayabo en Turrialba, se cultiva una variedad de cases más grandes que los criollos ticos, los cuales además son menos ácidos, su pulpa es mucho más gruesa, contienen menos semillas y de menor tamaño y su forma es como "aperada". Se dice que esta especie fue traída aparentemente de Colombia, aunque su procedencia no está muy clara.

En el poblado de Alto Varas, a unos 30 kilómetros del centro de Turrialba, lo que se divisa son laderas llenas de pequeños árboles, cuyas ramas están repletas de bolsas plásticas. Cada bolsa protege un cas de más de 2 centímetros de diámetro y sin "ombligo", especialmente de las moscas, para que puedan crecer sanos y que en los puntos de venta se mantenga resistentes y "enteros" por más tiempo.

Los cases llegaron a Alto Varas por un regalo hace 4 años y medio. Eduardo y Róger Guevara, encargados del proyecto, cuentan que un amigo les obsequió 15 arbolitos y 8 fueron los que dieron muy buenos resultados y sirvieron como “padrotes”. Actualmente cuentan con 3 mil árboles, los cuales tienen muchos cuidados como la fumigación y aplicación de abonos orgánicos. Cada uno no supera los 1,7 metros de altura, para facilitar la colocación de bolsas en cada fruta y agilizar la cosecha.

En cuanto a la cosecha, esta se realiza manualmente y si alguna fruta cae al suelo, se desecha. Por lo general se recolectan martes y jueves, para ser distruibuidos a los puntos de venta, como las ferias del agricultor de Ipís de Goicochea, Coronado y Santo Domingo de Heredia.

Cada árbol produce unos 60 kilos por año en dos cosechas y la producción se efectúa por circuitos para que sea sostenible, es decir, que siempre haya cosecha y así no desabastecer el mercado. Los árboles dan su primera cosecha al año y medio de sembrados.