16 de Mayo, 2016

Los bebés de nuestras tierra

Zucchinis de tres tipos, escalopines amarillos, verdes y redondos, vainicas y tomates cherry, son algunos de los minivegetales que encontramos en la fértil tierra de la finca La Isabel, ubicada en Orosi de Cartago.

Llenas de sabor, colores y formas diferentes, las pequeñas verduras prácticamente se pueden cosechar durante todo el año. Martín Aguilar, quien desde hace 27 años trabaja  con estos pequeños, comentó que las semillas provienen de Estados Unidos, Canadá, Holanda y Tailandia y son certificadas por organismos avalados por organizaciones como la Agencia de Drogas y Alimentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés).

La siembra, el cuidado y la cosecha de estos se efectúan bajo estrictas prácticas agrícolas que exigen las empresas compradoras, como las cadenas de supermercados, para asegurar un producto libre de residuos agroquímicos o de otras sustancias.

Las hortalizas baby, como también se les llaman, se siembran tras preparar la tierra con tractores. Estos forman eras y a lo largo de cada una, se colocan en la superficie mangueras con poros para el riego respectivo, sobre todo en época seca. Una vez depositadas las semillas, estas germinan a los 6 o 7 días. Las minivainicas están listas para el mercado entre los 55 y 60 días, los minizucchinis entre los 40 y 45 días y los escalopines se desprenden de las matas a los 25 días.

Al cosecharlos, son llevados a una pequeña planta para el proceso de lavado, donde se utiliza agua cien por ciento potable y nacida en el mismo lugar y luego se transportan al centro de acopio de la Asociación de Desarrollo Agrícola para la Exportación (ADAPEX), donde se vuelve a seleccionar el producto y luego a empacar en diferente presentaciones, esto según las necesidades de los 60 puntos de venta. ADAPEX recibe productos de 40 agricultores de las provincia de Cartago.

Con jocosidad Aguilar recuerda que en los inicios de su venta, las personas preguntaban si eran de cerámica o yeso por su tamaño y brillo intenso y si se podían comer. Antes se exportaban, sobre todo a Estados Unidos, pero gracias a los esfuerzos, su consumo viene en aumento desde el 2008.

Estos pequeños vegetales aportan fibras, vitaminas, minerales y otras nutrientes. Por su tamaño, expertos recomiendan que la porción debe ser mayor que la de vegetales regulares.