27 de Ago, 2018

La mejor temperatura para cada vino

La temperatura a la cual se debe tomar un vino no es un capricho: es muy importante para aprovechar al máximo las propiedades y características de cada uno y sacarle el mejor partido según su temperatura correcta, la cual que varía mucho según el tipo de vino.

Para disfrutar de todas sus cualidades y propiedades, el vino debe consumirse a la temperatura adecuada, que no es igual en todos los casos.

Todos los vinos deben temperarse, en especial en Costa Rica donde la temperatura siempre oscila en torno a los 18 grados máximos permitidos en el servicio. Cuando los vinos se refrescan los disfrutamos más; en especial mejora su aroma y disminuye la sensación alcohólica, y es suave a la boca.

¡Aprenda cuál es la mejor en cada caso!

Espumantes:
Entre 5-6°C. Debe tomarse muy frío para apreciar la burbuja y los frutos cítricos.

Blancos livianos:
6-10°C. Esta temperatura es ideal para resaltar su brutalidad y acidez.

Blancos de cuerpo:
10-12°C. Temperatura ideal para no perder los aromas de crianza.

Tintos livianos:
12-14°C. Temperatura para resaltar la juventud, brutalidad y acidez de este tipo de vino.

Tintos de cuerpo medio:
14-16°C. Para apreciar los aromas de crianza media y sus sabores dulces.

Tintos de cuerpo:
16-18°C. Lo ideal es enfriarlos poco, pero siempre temperarlos para apreciar su complejidad y crianza.

Vinos de postre:
Late Harvest y Oporto. 5-10°C. Siempre frescos por su dulzor y nivel alcohólico.


¿Cómo enfriar rápidamente cada vino?

Para atemperar el vino, la mejor opción es introducir la botella en un recipiente con agua y hielo durante unos minutos: no solo es lo que menos daña el vino, sino que además es la forma más rápida de enfriarlo.