08 de Feb, 2016

La fruta perfecta: mangostán

A pesar de que se introdujo al país hace unos 70 años, el mangostán es una fruta muy poco conocida, pese a que se cultiva en varias partes como la zona sur, la zona norte y el Caribe.

En el Caribe del país, exactamente en Jiménez de Pococí, existe una de las plantaciones más grandes (alrededor de 2 hectáreas sembradas) y es ahí donde desde hace más de 20 años, Carlos Durán se dedica a la producción de esta y otras frutas como el cas y la guanábana.

Para cultivarla, la semilla se introduce en bolsas de almácigo, donde dura un mes para germinar. Luego hay que esperar que alcance una altura de 50 centímetros (unos dos años) para llevarla al campo. A los 7 años empieza a dar sus primeros frutos. Los áboles alcanzan una altura de entre 8 y 25 metros, pero lo ideal es evitar que sobrepasen los 8 metros para facilitar la cosecha. Pueden tener una vida de hasta 95 años.

El "pico" de producción se da en agosto y setiembre, sin embargo, la producción se da de julio a octubre. Para que la fruta llegue al consumidor en buen estado se debe cosechar de color rosado. Cuando se recolectan, se trasladan a un pequeño centro de acopio dentro de la finca, se lavan, se hace un estricta selección y se secan bien.

En cuanto a sus bondades, estudios indican que posee propiedades que la convierten en una fruta perfecta. Se le atribuyen propiedades para desinflamar, reducir infecciones y ayuda a aumentar la energía en personas débiles. Además, que es de gran ayuda para las personas diabéticas, para quienes padecen patologías cardiacas y hasta para quienes sufren de alzheimer y otras enfermedades crónicas. Ayuda a reducir alergias, artritis, piedras en el riñón y hasta es útil para manejar las infecciones bacterianas.

Esta fruta se puede encontrar, en temporada, en algunas cadenas de supermercados, en las ferias de Guadalupe centro, Escazú y Heredia Centro.

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