31 de Jul, 2015

El toque de las ensaladas

Las ensaladas se pueden preparar con variedad de ingredientes y para distintos fines: como entrada, guarnición, plato fuerte o inclusive, postre. Según el momento en que se van a servir, tienen sus diferentes características, por lo que a continuación le vamos a dar unos tips para que elabore ricas ensaladas.

Ensalada para entrada o aperitivo:

  • Sirve para estimular el apetito.
  • Los ingredientes deben ser frescos, crujientes y preferiblemente que predominen los ácidos.
  • Deben ser atractivas y de apariencia apetitosa.
  • La porción no debe ser muy grande pero sí sustanciosa.
  • Una ensalada de entrada interesante y satisfactoria, dará al comensal una idea de que los próximos platos serán de buena calidad.
  • Ejemplos: lechuga tomate, cebolla, chile dulce, zanahoria y vinagreta de hierbas o lechuga y tomate con vinagreta de balsámico.

Ensalada de acompañamiento (guarnición):

  • Se sirven con el plato fuerte y por lo general se utilizan para sustituir las guarniciones de vegetales.
  • Deben tener balance y armonía con el resto del plato. Por ejemplo, una carne de cerdo se puede acompañar con una ensalada que contenga frutas, como piña o fresas.
  • Deben ser livianas y con un sabor sutil.
  • Las ensaladas de vegetales son muy convenientes, pues no llenan mucho y así se puede disfrutar de todo el plato fuerte.
  • Ejemplos: lechugas, verduras (zanahoria o vainica), o una ensalada de tomate como un pico de gallo.

Ensalada como plato principal:

  • Debe ser grande y que contenga una porción de proteína (carne, pollo, mariscos, huevo, queso).
  • Además de la proteína, debe ofrecer variedad de vegetales, lechugas, frutas.
  • Este plato es ideal para usar la imaginación y creatividad, siempre manteniendo el balance en el color y montaje de plato.
  • Los aderezos puede ser variados.

Ensalada como postre:

  • Son ensaladas que contienen variedad de frutas y se sirven con gelatinas, nueces, crema chantillí, helados.