30 de Mayo, 2016

El mundo del queso

El queso es uno de los principales productos agrícolas del mundo. Existe una gran variedad de ellos, los cuales son el resultado del uso de distintas especies de bacterias y mohos, diferentes niveles de nata en la leche, variaciones en el tiempo de curación, tratamientos en su proceso y la leche del mamífero que se utilice. De igual manera influye la dieta del ganado y la adición de saborizantes como hierbas, especias o ahumado.

Debido a la gran gama de quesos existentes, es imposible una clasificación, pero podemos nombrar estas categorías:

- Quesos frescos: los quesos frescos son aquellos en los que la elaboración consiste únicamente en cuajar y deshidratar la leche. No se les aplican técnicas de conservación adicionales, por lo que caducan rápidamente. Deben conservarse en lugares refrigerados.

Por la forma en que se procesan, son quesos que se distingue por sabores suaves y texturas poco consistentes, como el mozzarella y el mascarpone italiano. Son utilizados en ensaladas, postres y salsas.

- Quesos curados: el curado de los quesos consiste en añejarlos, en un proceso en el que se secan y se aplican técnicas de conservación, como el salado o el ahumado. El tiempo necesario para considerar a un queso como curado varía, pero por lo general requiere un mínimo de año y medio o dos años.

Al curar un queso se obtiene una textura más dura y seca y un incremento en la intensidad de su sabor. Ejemplos de quesos curados pueden ser el manchego y el gouda.

- Quesos cremosos: su textura se logra aumentando significativamente la cantidad de nata y por lo tanto de grasa. Estos tipos de queso se consumen normalmente acompañados de pan. Dentro de esta clasificación podemos incluir uno muy moderno: el queso philadelphia

- Quesos verdes o azules: estos quesos se distinguen por la presencia de mohos, los cuales dan el color verduzco o azulado. Poseen un olor fuerte y un sabor muy intenso. Ejemplos de estos quesos son el roquefort y el gorgonzola italiano.

Como ya sabemos el queso es muy versátil, puede incorporarse a recetas dulces y saladas, realzar ensaladas y sopas y perfeccionar una amplia cantidad de combinaciones culinarias.