06 de Ago, 2018

Dele vuelta a la sal con la pimienta

La pimienta negra, fruto de origen indio, ha sido utilizada desde tiempos inmemoriales con fines culinarios y medicinales.

Una sustancia llamada piperina es la causante del sabor picante que confiere a los alimentos. No tiene estación del año y por eso se puede obtener siempre. No es exagerado decir que resulta una de las especias más comerciales, tanto por el gran uso en la cocina como por beneficiosa para nuestra salud.  Conozcamos algunas de sus propiedades:

Un estómago feliz: su consumo aumenta las secreciones del estómago, por lo que ayuda a la digestión. Digerir bien los alimentos es muy importante para evitar diarreas, constipados y cólicos. La pimienta también ayuda a prevenir los gases intestinales y favorece la transpiración y la orina.

Una piel sana: la pimienta ayuda a curar el vitiligo, enfermedad que provoca despigmentación en algunas áreas de la piel. Los estudios sugieren que la piperina contenida en la pimienta estimula la producción de pigmentos.

Un peso ideal: la corteza de la pimienta negra ayuda a eliminar las células grasas. Por tanto, consumirla con frecuencia ayudará a mantener un buen peso corporal.

Menos sodio en sus platillos: quienes tienen limitaciones en el consumo de sal pueden sustituirla por la pimienta, que ayuda a intensificar los sabores en una forma más saludable.

No más catarros ni gripes: esta especia milenaria se puede añadir a diversos tónicos para combatir los catarros y las gripes. Produce alivio en la sinusitis y en las congestiones nasales.

Propiedades antibacterianas: al tener propiedades antibacterianas, es buena para combatir infecciones, picaduras de insectos, etc. El consumo frecuente de pimienta mantiene limpias las arterias del cuerpo.

Antioxidante natural: la pimienta contiene antioxidantes que previenen o reparan los daños causados por los radicales libres, lo que a su vez previene el cáncer, las enfermedades cardiovasculares y los problemas del hígado.