21 de Dic, 2015

¡A comer ensalada!

Las ensaladas son muy fáciles de preparar y por su elevado contenido en agua y otros nutrientes esenciales para nuestro organismo, sacian el hambre y sed y por si fuera poco, contribuyen a mantener la piel bien nutrida e hidratada. Además, se pueden experimentar diversos sabores y texturas pues la mezcla de ingredientes al elaborarlas es amplia.

Aquí les tenemos 10 razones por las que hay que comer ensalada:

1. Hidratan y refrescan. Más del 90% de la composición de las hortalizas, base de las ensaladas, es agua. Comer ensalada es una forma sencilla y rápida de hidratar el cuerpo en los días calurosos.

2. Dan vitalidad. Los vegetales son fuente por excelencia de vitaminas que regulan múltiples procesos orgánicos, como el buen funcionamiento del sistema nervioso.

3. Depuran el organismo. La acción depurativa, desintoxicante y diurética de las ensaladas, se debe al alto contenido de agua, la riqueza en potasio, al poco contenido de sodio de los vegetales que las componen, así como a la presencia de aceites esenciales que dilatan los vasos renales.

4. Protegen la piel. Los ingredientes de las variadas ensaladas nos aportan los nutrientes básicos para mantener la piel en buen estado. Las hortalizas de llamativos colores (zanahoria, remolacha, chiles, tomate,) aportan beta-caroteno que se transforma en vitamina A, que renueva la piel y las mucosas y vitamina C, que mejora la producción de colágeno, una proteína que mantiene la piel tersa y sin arrugas. El aguacate, frutos secos y condimentarlas con aceite de oliva virgen y germen de trigo, enriquecen la ensalada en ácidos grasos insaturados, imprescindibles para mantener una piel estructurada e hidratada, también de vitamina E, que evita la aparición de manchas de envejecimiento.

5. Regulan la función intestinal. Por la riqueza en fibra de los vegetales, previenen el estreñimiento. Además, la fibra contribuye a reducir el colesterol en la sangre y al buen control de los niveles de azúcar en la sangre.

6. Aportan pocas calorías. Además, comenzar la comida con una ensalada, sacia y reduce el apetito.

7. Cuidan el corazón. La abundancia en antioxidantes en los vegetales convierte a las ensaladas en platos aliados del corazón. Los antioxidantes bloquean la acción dañina de los radicales libres, sustancias implicadas en el desarrollo de enfermedades cardiovasculares, degenerativas y cáncer.

8. Mejoran la digestión. El ligero amargor de hortalizas como el apio o el rábano, estimula el funcionamiento de la vesícula biliar y del hígado.

9. Previenen la anemia. Las verduras de hoja verde como la espinaca y los berros, son ricas en clorofila (con demostrados efectos antianémicos), folatos y hierro.

10. Son sabrosas y nutritivas. Entre más y variados sean los ingredientes de las ensaladas, mayor es la riqueza nutritiva, lo cual se traduce en mayor vitalidad y energía.